¿De verdad cambiará tanto el mundo laboral después del Covid? ¿Nos tocará reinvertarnos? ¿Seremos sustituidos por máquinas?  ¿Qué tan eficientes serán las máquinas?

La respuesta es sí y no.  Algunas empresas se verán obligadas a reinventarse, pero no todo puede quedar atrás.  Hasta las máquinas más modernas tienen pérdidas.  Sí, pérdidas.  La transformación de la materia tiene algún grado mínimo de pérdidas.

Lo cierto es que descubrimos que no es necesario ir a la oficina para producir. Algunos estudios que se han hecho han demostrado que las empresas están siendo más productivas consu personal trabajando desde casa y todo lo que implica trabajar desde casa. En muchos casos, padres de familia con hijos y responsabilidades. Las familias han tenido que impartir reglas distintas en el hogar, donde los niños tienes ya horas planificadas de estudios, mientras papá trabaja desde la habitación principal, no se le debe molestar. En otros casos son papá y mamá trabajando. Esta disciplina ha hecho que se hagan las cosas mejor, el hecho de trabajar en pijamas o con ropa casual sin zapatos, hace bien. Si quieres un café, te mueves a la cocina y ya. Las reuniones se dan virtuales y cambia el contacto humano. Así como cuando surgío el teléfono, se amplió el contacto a distancia. La gente tenía que ir a visitarse, pero con el teléfono podias hablar con ese familiar lejono a distancia y llegar a acuerdos. Lo mismo con los trabajos online, el mundo se amplía. Ya no es necesario que usted vaya a la oficina, cuando puede hacer todo desde la comidad de su casa, hasta dirigir a los demás y cerrar negocios con clientes o proveedores en cualquier parte del mundo.

La comunicación cambiará, pues quizás, nos estamos volviendo más distantes con las tecnologías, pero la comunicación tendrá nuevas fuentes y formas de generarse.  Recuerde que, si quiere llegar a objetivos y que su equipo logre metas, la comunicación sigue siendo una manera esencial, ahora, más que nunca.  Pasaremos, quizás, a seguimientos virtuales con medidores de eficiencia.  También puede que usemos hologramas de nosotros mismo en reuniones virtuales, donde se cierren un sin número de negocios.  Ya aparecerán nuevos gadgets incluidos a las computadoras y teléfonos inteligentes.

Pero como queda ese seguimiento cuerpo a cuerpo que algunos líderes tienden a hacer.  Veamos, por ejemplo, desde el punto de vista de la manufactura, ¿este desaparecerá?  ¿Seremos, más bien, sustituidos por máquinas?  Probablemente, no, quizás algunos procesos, sí.  Pero se va a requerir la energía humana aún. Las empresas de manufactura seguiran requiriendo obreros para producir. Las de servicios son las que manejaran más ventajas, porque los sevicios podrían prestarse desde cualquier lado del mundo, lo que diferenciará en la calidad y la experiencia del cliente. Los negocios pueden ver globalizados.

Ahora, pasemos al mundo profesional ¿Se seguirán contratando profesionales en estos tiempos?  Pues, sí,  especializados y generalistas.  El campo se va a tener que abrir.  La forma de hacer negocios quizás cambie o se adapte a las nuevas tecnologías, pero detrás de la tecnología va a seguir habiendo gente.  Surgirán nuevas profesiones, algunas ya las estamos viendo, profesiones asociadas a redes, likes, engagement, etc, muchos programadores, estudiosos de nuevos gustos del consumidor, por decir lo menos.  El Mercadeo Digital va a renacer y expandirse.  Los empleos no se van a limitar a profesiones, sino también a nuevos oficios.  La clave va a ser la experiencia, la calidad del producto o servicio y el resultado final.

Amazon, por ejemplo, ha implementado la inteligencia artificial para vigilar a sus empleados en los centros de distribución.  Están buscando mayor productividad, pero también más presión.  Amazon tendrá que implementar algún programa de sanación a futuro.  Ya veremos los resultados, probablemente, un ambiente tan rígido de trabajo no sea lo ideal.  Los bancos también vigilan a sus empleados, sobre todos los que están en agencias y en contacto con el público y dinero.  Con esto reducen los riesgos de fraudes, además de una disciplinada impartición de los códigos de ética y los reglamentos bancarios.  Esto no quiere decir que, aún así, no sucedan fraudes.

Pienso que más bien, algunos trabajos se volverán flexibles, con nuevos horarios, con nuevas métricas, contrataciones a nivel mundial, mano de obra diversa y barata, además de objetivos y metas claros.  Nuevas herramientas de medición serán desarrolladas en base a resultados.  El futuro es incierto, pero la subsistencia seguirá siendo un factor inclusivo de la humanidad laboral.

Sobre la autora:

Cristina Rolando, MBA. Trayectoria en diferente organizaciones internacionales, lo cual le ha permitido ver que para llegar hay que dejar de pensar en uno y comenzar a pensar en el equipo de trabajo.

Adora el mundo corporativo y su interés es ayudar a que otros logren el éxito en su desarrollo profesional.  Bloguera por vocación, relata su historia de tropiezos, enseñanzas, inteligencia emocional, motivación, el “sí se puede”, dentro de un mundo tan competitivo y a veces inhumano para los profesionales de hoy.  Los que llegan no siempre son los más inteligente, son los que mejor manejan sus emociones y diseñan un plan para lograrlo.

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