Las Habilidades blandas o Soft Kills son competencias conductuales, es un término sociológico, relacionado con el cociente de inteligencia emocional, y que es el conjunto de rasgos de personalidad, habilidades sociales, comunicación, lenguaje, hábitos personales, la amistad y el optimismo que caracteriza a las relaciones con otras personas. Las Soft Kills se complementan Hard SKills o habilidades duras (parte del Cociente Intelectual de una persona), que son las exigencias profesionales de un trabajo y muchas otras actividades. A diferencia de las habilidades duras, que son alrededor de conjunto de habilidades de una persona y la capacidad para realizar un determinado tipo de tarea o actividad, las habilidades sociales se relacionan con la capacidad de una persona para interactuar efectivamente con colegas y clientes y son de aplicación general, tanto dentro como fuera del lugar de trabajo.

También conocido como habilidades interpersonales, incluyen competencias como habilidades de autonomía, autoliderazgo, coherencia, integridad, capacidad de atención y de escucha, autorregulación, interés, curiosidad, autenticidad, responsabilidad personal y social, capacidad de reflexión, proactividad, pasión, motivación intrínseca, lógica divergente, humildad, aprendizaje continuo, empatía, capacidad de síntesis y de argumentación, gestión del tiempo, confianza, entre otras.

Piense en que tiene sobrepeso, es posible que se resigne a ser gordo el resto de su vida, porque sabe o cree que flaco no va a ser, ponga la excusa que quiera: genes, contextura, huesos anchos, apetito, adicción al dulce y a las grasas, no le importa su apariencia, etc.  Sin embargo, muy en el fondo, si le dan la oportunidad de cambiar para mejorar, lo haría.  Suponga que consigue una dieta ideal, que le permite bajar de peso y alimentarse bien, ¿lo haría?  Sabe que lo puede lograr y que se va a ver bien. ¿por qué no?  Pero como toda dieta o cambio de hábito, hay que hacer un esfuerzo adicional, primero debe seguir la dieta o el régimen que le toque, ponerse a prueba, medirse para ver si le hace efecto, pero si todo sale bien, la apariencia cambia, la ropa se comienza a quedar grande, la panza desaparece.  Quizás, comparados con otros, usted siempre se verá más grueso, y si deja de cuidarse, volverá a su peso anterior, es decir, debe y tiene que poner de usted.  Pero así usted se vea más relleno, todo el mundo notará el cambio, usted se sentirá feliz consigo mismo y los otros lo admiraran porque tuvo la osadía de cambiar para bien.

Pues las habilidades blandas son como una dieta, se pueden mejorar.

Concentrarse en el resultado final puede ser algo difícil o ambiguo de saber. Hemos visto en oferta de trabajo o descripciones de cargo la oración: “Orientación a la Acción”.  Existen posiciones en las empresas que esta habilidad es parte de la descripción de cargo, se requiere gente que no postergue y tenga una reacción rápida para resolver problemas, que busque accionar y que no se paralice, en otras palabras:

Algunos tips para mejorar esta habilidad:

  1. No aplace: Si le asignan un proyecto o un objetivo, póngase en acción de una vez. No lo deje para mañana, para cuando se sienta con ganas o cuando lo analice mejor, rompa su esquema de trabajo y póngale prioridad inmediata.  Una recomendación es comenzar al menos con el 10% de la tarea, inmediatamente después de ser asignada.  También puede dividir el proyecto en pequeñas partes y hacer una parte cada día.
  2. Deje el perfeccionismo:  Al perfeccionista se lo compara con la excelencia, pero no siempre es una cualidad, sobre todo si queremos orientarnos a la acción.  Capaz su perfeccionismo se deba más a un tema de mejorar la confianza y evitar crítica, no analice demasiado ni pierda el tiempo, no siempre se debe tener la razón.
  3. Pensamiento balanceado:  No tiene que examinarlo todo ni pararse a analizar mucho, simplemente trabaje en la tarea asignada.  Algunas veces se pospone el actuar en espera de tener la información completa.  Se dice que para tomar una buena decisión no se necesita el 100% de la información, con el 65% basta.   No se concentre en los aspectos negativos, escriba sus preocupaciones juntos a los aspectos positivos.
  4. Forje su confianza:  No está seguro de poder hacerlo, porque no tiene todos los conocimientos del proyecto, pues deben tener más confianza en usted.  Piense en las veces que le ha tocado actuar sin tener el conocimiento y las cosas han salido excelentes.  Para tener confianza la palabra clase es: no me importa.  Preocúpese menos y actúe más, se vive, se aprende.
  5. Deje los Riesgos de un lado:  Le teme a los errores y sus consecuencias, empiece poco a poco, para mitigar el impacto.  Si usted no se arriesga, no consigue nada.  Una vez divida la tarea, elija ejecutar aquellas que considera más fáciles, así va escalonando el riesgo del alcance del proyecto.
  6. Enfóquese en sus intereses: Para ver las cosas de forma positiva haga una lista de lo que le gusta y lo que no le gusta del proyecto, y comience por lo que no le gusta, pues lo que le gusta, se le hará fácil, si hace lo contrario, puede que pierda el interés, y es su deber que el interés siga para que pueda culminar el proyecto.
  7. Establezca prioridades: Las personas eficientes dedican parte de su tiempo en 2 o 3 actividades prioritarias importantes.  Las personas sin prioridades ven sus trabajos como las mil cosas que hay que hacer, establezca sus prioridades y vaya de tres en tres.
  8. Organícese:  Diseñe de forma eficaz su tiempo.  Divida el día en periodos, dele horas a al proyecto, organice su día, estructure el día.
  9. Permita que otros participen: Es importante aceptar y pedir la participación de otros. Usted no es el centro, es parte del resultado.  No piense en usted como un todo, piense en usted como el engranaje de un motor para poder marchar.  Usted es parte de la solución.
  10. El cambio es posible: Si el proyecto le representa un cambio en su equilibrio de vida personal, ya que es posible que para cumplir los plazos le impacte horas extras de trabajo, quizás deba tomarlo como una etapa puntual, no como una condición de por vida.  Flexibilice sus pensamientos, quizás sea tan sólo en el principio mientras toma la experiencia para el desarrollo del proyecto.

Todos tenemos habilidades distintas, y es probable que manejemos con pasión, aquellas para las cuales somos buenos, pero, muy en el fondo, también sabemos para lo que no servimos o lo que nos cuesta, o simplemente, lo que no se nos da fácil, y sería bueno tener una guía para poder mejorarlo.  Si, por ejemplo, usted es introvertido, no va a cambiar de la noche a la mañana, pero puede mejorarlo, además, aunque usted no lo crea, así como usted lo nota, otros también lo notan, y si usted hace un esfuerzo en superarse, esto lo notarán también los demás.

Sobre la autora:

Cristina Rolando, MBA. Trayectoria en diferente organizaciones internacionales, lo cual le ha permitido ver que para llegar hay que dejar de pensar en uno y comenzar a pensar en el equipo de trabajo.

Adora el mundo corporativo y su interés es ayudar a que otros logren el éxito en su desarrollo profesional.  Bloguera por vocación, relata su historia de tropiezos, enseñanzas, inteligencia emocional, motivación, el “sí se puede”, dentro de un mundo tan competitivo y a veces inhumano para los profesionales de hoy.  Los que llegan no siempre son los más inteligente, son los que mejor manejan sus emociones y diseñan un plan para lograrlo.

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