Si usted evita las crisis, les cuesta establecer una causa común, huye de las decisiones difíciles, no le gusta la presión de ser líder, teme a las críticas y al fracaso, le cuesta convencer a otros, no guarda la calma bajo presión, la timidez lo vence, es mejor que lea este post.

La “habilidad de mando”, tiene que ver con saber liderar en momentos de crisis de forma alineada y sostenible, implica concentrarse en el objetivo, establecer causas comunes, sobrellevar la presión, controlar sus emociones, dar el ejemplo, adoptar posiciones duras y convencer a otros de seguirlo.  Algunas características del manejo de la habilidad:

Algunos tips para mejorar esta habilidad:

  1. Coraje: El dirigir tiene más riesgo que el seguir a alguien, aunque hay muchas satisfacciones personales cuando se dirige, también se puede exponer más a problemas.  Por ejemplo, los líderes políticos y el escrutinio que viven a diario.  Los líderes deben estar seguros de si mismo, así que si lo critican, acéptelo como parte del oficio. Escuche las críticas con escepticismo y acepte la responsabilidad por los errores, pero tome el control, construya su defensa.
  2. Va a tomar decisiones difíciles:  Debe tener confianza al defender sus posiciones, pero también humildad para reconocer la equivocación.  Prepárese sobre temas difíciles, piense sobre su convicción hasta que pueda expresarlo y explicar el porqué. Pida el consejo de los demás, diseñe el procedimiento, averigüe las dificultades.
  3. Persuadir:  Permita que los demás participen, indique los objetivos, pero deje que los demás lleguen a ellos, permita la creatividad. Escuche las ideas de todos, buenas o malas, haga preguntas, permita justificarlas, ayúdeles a ganar.
  4. Compostura: Controle sus reacciones emocionales, sea objetivo, piense de forma neutral, cuando tenga una situación que lo desconcierte, en vez de reaccionar agresivo, haga preguntas, para aclarar su mente, no salte a la primera con una respuesta rápida.
  5. Siempre cometeremos errores, no es el fin:  Todo lo que vale requiere de varios intentos, no siempre se puede ganar.  Los estudios demuestran que la mayoría de los Gerentes Generales cometieron errores en su trayectoria profesional, estas personas tenían el valor para dirigir, y no porque siempre tuvieron razón.
  6. Combate “uno a uno”:  El dirigir es sinónimo de confrontar. Cuando haya que confrontar limítese a los hechos, escuche mientras la otra persona habla, haga preguntas para entender y no para juzgar.  Busque algo en lo que esté de acuerdo y refute la información donde sea más objetivo y prosiga. 
  7. Diga basta:  Concéntrese en el problema y no en la persona, de sus razones, escuche las objeciones, pero no conceda nada.  Si no se puede negociar, dele un día para pensar, en el peor de los casos, si es un colaborador directo, es posible que deba buscar su salida, si es un colega, informe a su jefe del problema y de sus intenciones de proceder sin el apoyo.
  8. Prepárese para la crisis:  Los seguidores requieren de un buen liderazgo en crisis. Necesitan saber si hay una mano firme que los guie, durante una crisis, el tiempo es el enemigo, de manera que esté preparado.  Anticípese a lo que no ha ocurrido, recopile la información que pueda, piense en el peor de los casos, asigne a responsables por temas o actividades, pida sugerencias e ideas, luego decida y ejecute.
  9. Dirija fuera del lugar de trabajo:  Busque algo que le apasione dirigir, ya sea una causa, una ayuda a la comunidad, a la iglesia, al colegio, esto le ayudará a fortalecer su habilidad.
  10. Acentúe el liderazgo:  El líder requiere presencia.  El líder se viste, actúa, escribe, se presenta tiene territorio, espacio y tiempo en la vida real.

Podemos ser líderes por momentos, para un proyecto, en alguna actividad, circunstancia, todos en algún momento tenemos que desarrollar y estar en rol de habilidades de mando.  Para algunos es incómoda, otros quieren mandar, pero no todos saben mandar.  A veces hay que ser fuerte y buscar el bienestar general, aunque no siempre se tenga la razón.

Recuerdo una vez que me tocó ir de viaje con 40 personas extranjeras a la Gran Sabana, Venezuela, un primo organizaba el viaje, jamás pensé que mi primo me caería tan mal, fue totalmente impersonal, ordenaba, tenía todo planificado, pero estaba en su rol de mando y fue un gran líder.  De primo cariñoso se convirtió en primo mandón y exigente, pero le tocaba llevar a 40 desconocidos de paseo a un lugar selvático.  No importan la circunstancia, en algún momento nos tocará mandar.

Sobre la autora:

Adora el mundo corporativo y su interés es ayudar a que otros logren el éxito en su desarrollo profesional.  Bloguera por vocación, relata su historia de tropiezos, enseñanzas, inteligencia emocional, motivación, el “sí se puede”, dentro de un mundo tan competitivo y a veces inhumano para los profesionales de hoy.  Los que llegan no siempre son los más inteligente, son los que mejor manejan sus emociones y diseñan un plan para lograrlo.

Cristina Rolando, MBA. Trayectoria en diferente organizaciones internacionales, lo cual le ha permitido ver que para llegar hay que dejar de pensar en uno y comenzar a pensar en el equipo de trabajo.

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