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Para gestionar las relaciones diversas en el trabajo, hay que entender la procedencia y a qué grupos pertenece la gente. Martin Luther King decía: “Una comprensión superficial de la voluntad de la gente es mucho más frustrante que entender en su totalidad a personas de mala voluntad”.

La “Comprensión de otras personas”,es entender a qué grupos o personas pertenece la gente para tener una mejor idea sobre sus creencia, como actuaría en una situación determinada y por qué.  Los miembros de un grupo tienen en común algunas creencias, suposiciones del mundo, costumbres y procedimientos.  Estas personas suelen parecerse, porque compartes intereses determinados, forman o pertenecen a grupos específicos, y esto les obliga o le inculcan a manejarse sobre determinadas normas conductuales.  Algunas características del manejo de la habilidad:

Algunos tips para mejorar esta habilidad:

  1. Estudie los grupos: Estudie los grupos de voluntarios o apoyo, sus intereses en particular, la participación de la gente (el grupo cumple con las necesidades sociales del individuo, proporciona apoyo emocional y sentimiento de pertenencia, ayuda la gente a conseguir sus objetivos).  Los grupos son más fuertes que cada individuo, ser solitario no es natural.
  2. Estudie la historia de formación de grupos dentro y fuera de la Organización:  Así entenderá la formación de grupos informales.   Los grupos se forman, por línea general debido a un interés, un reto, una amenaza o un objetivo en común que los miembros no pueden confrontar individualmente.  Los sindicatos, por ejemplo, se crean para la búsqueda de sus intereses de mejoras comunes contra le patrono, los grupos de derechos humanos se forman como reacción a la falta de igualdad de oportunidades, las organizaciones médicas se forman para establecer normas dentro de la profesión y defenderse contra los charlatanes.  Dentro de su organización, observe qué clase de grupos se forman.
  3. No categorice a la gente:  Hay grupos raciales, de género, juveniles, de nacionalidades, culturales, religiosos, etc.  Aunque algunos aspectos de los grupos son de similar interés, es importante no poner a la gente en categorías, no los evalúa, primero averigüe los intereses.
  4. No todos los grupos son iguales: Conozca la diferencia de grupos, intereses y funciones.  Existes grupos profesionales o funcionales.  Se forman para definir y mantener los límites entre grupos, ejemplo, contadores y comerciantes.    Los grupos formales mantienen una norma a seguir para hacerse miembro; en cambio, los grupos de conocimientos especializados o de habilidades ayudan a los miembros al triunfo, se protegen de ataques de otros grupos exteriores y ejercen influencia en leyes que los beneficie.  La afiliación en estos grupos se define por su trabajo, el mérito en la organización y su profesión.  Si el trabajo cambia o pasan a otra división, cambia de grupo.
  5. Le incomoda algún grupo:  La mayoría de nosotros le incomoda algún grupo, porque juzgamos a los individuos que pertenecen al grupo, sin analizar realmente.  No le muestre indiferencia, entienda primero, hable con los miembros del grupo, esto le ampliará su visión o pida la opinión de alguien que trate con ese grupo, observe si el grupo es importante para usted o su negocio, pida ayuda para entender la conducta y los motivos de la forma más natural que pueda.  Escuche, observe para entender y no juzgue.
  6. Identifique las funciones dentro de los grupos:  Todos los grupos compartes cosas comunes.  Muchos errores que se cometen en el trato con el grupo es por no reconocer que funcionan como funcionan.  El conocer el grupo le ayudará a identificar las funciones de: Líder, Jefe de Proceso, el innovador, el evaluador, el que concluye, el organizador del trabajo, el negociador interno y externo, los protectores, los controladores de entrada y los payasos que controlan la tensión, los controladores de la sinergia que unen lo diferente, los agentes de imposición de normas.  Además, de saber a qué grupo o grupos la persona pertenece, uno debe saber la función que ocupa.  Es importante dirigirse a la persona que esté en contacto con el problema.
  7. Interactúe con los grupos:  Establezca reciprocidad, las relaciones no duran mucho tiempo si las dos partes no aportan algo.  Trate de saber lo que ellos quieren y hágales saber lo que usted quiere y negocie.  Si normalmente un grupo obtiene siempre el beneficio, el otro finalmente no cooperará.   Vaya preparado, haga sus preguntas.  El hablar su idioma le facilita el hablar con usted y además demuestra respeto, pero para eso, lo deben conocer, saber cual es su forma de pensar y el por qué.  Si no explica su forma de pensar, no sabrán como tratarlo.  Responda las preguntas de que hace y lo que le interesa.
  8. Evite soluciones anticipadas y extremas:  Aunque para usted el tema se vea fácil, para el otro puede ser discordante según su función.  Explique lo que piensa y las alternativas y sus posibilidades, luego pídales que apliquen sus perspectivas.  Si usted entrega soluciones, ellos harán lo mismo.
  9. Procure que trabajen juntos:  No permita que el conflicto entre los grupos se interponga, es importante encontrar un punto en común, reducir las diferencias que estorben y utilizar las que añadan valor para formar una alianza, es decir, usted debe reducir las diferencias que estorben y utilizar las que añadan valor para formar una alianza.  Si existe algo en que las dos partes pueden estar de acuerdo, haga una lista de posibilidades, sin dejar a un lado la lista de diferencias.  Tome cada diferencia y colóquele un valor agregado, por ejemplo, nosotros podemos hacer o mejorar esto, ustedes la diferencias que hagan valor.  La idea es buscar la forma en que los grupos trabajen en conjunto.

Los líderes manejan equipos y, por ende, grupos de trabajo diversos, pero cuando están en una función de trabajo, las creencias, los objetivos, las estimulaciones cambian.  Adicionalmente, en este submundo están las creencias particulares y los grupos particulares al cual pertenece, entendiendo mejor la pertenencia, nos hará llegar a la meta.  Algunas personas, les corresponde manejarse con fuerzas de poder que afectan la empresa, y estas fuerzas pueden se grupales, es indispensable tener conocimiento de como manejarlos.

Sobre la autora:

Cristina Rolando, MBA. Trayectoria en diferente organizaciones internacionales, lo cual le ha permitido ver que para llegar hay que dejar de pensar en uno y comenzar a pensar en el equipo de trabajo.

Adora el mundo corporativo y su interés es ayudar a que otros logren el éxito en su desarrollo profesional.  Bloguera por vocación, relata su historia de tropiezos, enseñanzas, inteligencia emocional, motivación, el “sí se puede”, dentro de un mundo tan competitivo y a veces inhumano para los profesionales de hoy.  Los que llegan no siempre son los más inteligente, son los que mejor manejan sus emociones y diseñan un plan para lograrlo.

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